Las comunidades ya han comenzado a barajar las medidas para el recorte del gasto sugerido por el Ejecutivo central. Y las primeras partidas que van a sufrir rebajas son sanidad y dependencia, para los que se van a crear grupos de trabajo específicos. Las primeras decisiones se centrarán en el control del gasto farmacéutico y hospitalario y en el copago para algunos dependientes.
[fuente: Cinco Días, 08/03/2010]
Cuadrar las cuentas públicas obligará al Ejecutivo a aprobar un plan de reducción de gasto de 50.000 millones de euros en tres años. Y en ese viaje le van a acompañar las comunidades autónomas, que ya han recibido la comunicación oficial para empezar a apretarse el cinturón hasta lograr un ahorro de 10.000 millones en ese periodo. En la propuesta que ha enviado el Estado a las regiones, los dos capítulos que el Estado fija como prioritarios para el recorte son el gasto sanitario (que en algunas supone el 25% del total) y el destinado a dependencia.
Los consejeros de Economía y Sanidad ya han empezado a barajar las primeras partidas que pueden ser susceptibles de sufrir recortes y que presentarán en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera, que podría celebrarse, a falta de confirmación, el próximo día 23. En todas las quinielas figura el gasto farmacéutico, que se elevó a 12.500 millones de euros en 2009, y el realizado en los hospitales. En la reuniones técnicas que se han mantenido hasta ahorrarse se ha manejado la idea de introducir el copago (pago compartido por el Estado y el paciente) en ciertas modalidades, aunque la difícil coyuntura y lo impopular de la medida lo están retrasando. La única que se ha pronunciado en ese sentido ha sido Asturias, cuyo consejero de Sanidad, José Ramón Quirós, podría presentar en el próximo Consejo Interterritorial (en el que están representados Sanidad y las comunidades autónomas) una propuesta para que los jubilados con pensiones más altas costeen parte de sus medicinas, por las que en la actualidad no pagan.
En materia de dependencia, cuya ley está todavía en pleno proceso de aplicación, también se han empezado a deslizar algunas propuestas relacionadas con la constitución de copagos para determinados grupos de rentas. Murcia o Asturias, por ejemplo, ya han perfilado sistemas de copago para personas dependientes. En Asturias sólo aquellos dependientes que ganen menos de 621 euros al mes quedarán exentos de copago para ayuda a domicilio, centros de día o plazas en una residencia. En Murcia, los dependientes que ocupen una plaza en una residencia de ancianos, con un coste medio de 1.500 euros al mes, deberán abonar entre el 70% y el 90% en función de sus ingresos.
Otras regiones, como la Comunidad Valenciana, han puesto en marcha un plan de austeridad, que prevé ahorrar 1.000 euros por persona y año con la compra centralizada de fármacos, o bien a través de la selección de las ofertas más competitivas para la gestión de centros, con la que prevé ahorrar un millón de euros.
Pero, al margen de todas las propuestas, las comunidades van a librar una dura batalla en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera a la hora de determinar quién debe asumir un mayor esfuerzo en el recorte del gasto. El consejero de Economía de Cantabria, Ángel Agudo, aboga porque el esfuerzo sea proporcional al déficit acumulado. "Cantabria es una de las que menos nivel de deuda registra en relación a su PIB (un 3,9% en el tercer trimestre de 2009) y se ha endeudado para financiar el Estado de bienestar, no como otras comunidades, que lo han hecho para pagar la Fórmula 1 o la Copa del América", en clara alusión a la Comunidad Valenciana, que es la región que registra un mayor nivel de deuda (un 14,1% del PIB), lo que supone 6,2 puntos más que la media en España.