Así lo ha afirmado el consejero de Sanidad, Consumo y Servicios Sociales de Cantabria durante un Congreso sobre atención a la dependencia en Valencia
EUROPA PRESS - Cantabria (14/05/2003)
El consejero de Sanidad, Consumo y Servicios Sociales, Jaime del Barrio, afirmó hoy que la persona dependiente es el "eje central" de la atención sociosanitaria que se presta en Cantabria, "marcada por los principios de dignidad, autonomía, participación, integración, prevención, descentralización, responsabilidad pública, universalidad, equidad e igualdad".
Del Barrio realizó estas manifestaciones durante su participación
en la mesa redonda sobre "Regulación de la Dependencia
desde las
Comunidades Autónomas: El caso de Cantabria", enmarcada
dentro del
Congreso sobre "Protección económica de las
personas con
discapacidad: Atención a la dependencia y patrimonio especialmente
protegido", celebrado en Valencia.
En su intervención, Del Barrio explicó que la creación de la Dirección General de Atención Sociosanitaria por parte del Gobierno regional hace tres años estuvo motivada por las características sociodemográficas de Cantabria y la necesidad de reorganizar las líneas de actuación en esta materia.
También se refirió a la regulación existente en Cantabria en materia de dependencia, centrándose en la Ley de Atención y Protección a las Personas en Situación de Dependencia de Cantabria, aprobada en noviembre del 2001 e integrada por 28 artículos, un título preliminar y seis títulos, según informó la Consejería en un comunicado.
Según Del Barrio, esta norma ha permitido establecer
un modelo de
atención sociosanitaria basada en el "conocimiento
real" de las
necesidades, creando recursos en base a la demanda real, tanto
en
número como en diversificación. Señaló que
se ha optado por la
creación de un sistema público de centros y servicios,
caracterizado
por una gestión propia, externa, conciertos y convenios,
contratos y
subvenciones.
Dentro de las características del modelo de atención sociosanitaria de Cantabria incluyó la gestión a través de un sistema de única entrada, mediante la elaboración de un informe de solicitud de recurso sociosanitario para conocer el nivel de dependencia de la persona; la gestión de los casos a través de un equipo multidisciplinar, integrado por trabajadores sociales, enfermeras, médicos y psicólogos; y la coordinación.
Este equipo multidisciplinar es el encargado de valorar la
petición y asignar el recurso más adecuado a cada
nivel de
dependencia, explicó el consejero cántabro.
RED DE CENTROS
Del Barrio subrayó la "amplia red de centros y servicios" que existen en Cantabria en materia de atención sociosanitaria, así como los diferentes programas que se desarrollan.
Entre ellos citó el Programa de Mantenimiento de la Unidad
Familiar, que permite convivir en un mismo centro a personas
mayores
con necesidad de una atención permanente y que tengan
un hijo
discapacitado; el Programa de Respiro Familiar, para estancias
temporales en Centros de Atención de 24 horas a personas
dependientes
mayores y/o discapacitadas; y el Programa de Espacio Abierto,
que
permite cualquier modalidad de atención.
Destacó además la existencia de Unidades de Patología
Dual y
Unidades de Enfermedades Crónicas Gravemente Invalidantes
y la puesta
en marcha de un Centro Integral de Información y Asesoramiento
en
Ayudas Técnicas y Eliminación de Barreras, dirigido
a investigar en
discapacidad y nuevas tecnología y a adaptar centros y
servicios.
También anunció la próxima puesta en marcha
de un Centro de
Rehabilitación Integral para Personas Dependientes.
Del Barrio concluyó afirmando que la Ley que regula la dependencia en Cantabria ha permitido establecer un modelo de gestión, universalizar la atención, asegurar la "equidad e igualdad" en el acceso a los recursos y prestaciones, proteger los derechos de las personas dependientes, convertir al Gobierno regional en garante de la atención a las personas dependientes y mejorar la calidad en la atención a través de la excelencia profesional de los recursos.
Con motivo de la celebración del Año Internacional de las personas con discapacidad, consideró, finalmente, que el 2003 debe representar un "punto de inflexión" para encontrar políticas eficaces a un problema "emergente y de gran complejidad".